
Psicoterapia
En mi práctica como terapeuta, me centro en crear un entorno seguro y respetuoso donde puedas explorar tus pensamientos y sentimientos de manera abierta y honesta.
Para comprender qué es la psicoterapia individual, aclaremos primero que se trata de un proceso de autoconocimiento que requiere un espacio seguro para la exploración. Este proceso combina el trabajo intrapersonal (hacia el interior de uno mismo) e interpersonal (en relación con el terapeuta). Por esta razón, es fundamental sentirse en un entorno íntimo, privado y confidencial, donde puedas abrirte para aclarar, desenmarañar, examinar y reconocer aquello que te bloquea, te confunde o te provoca sufrimiento.
Cada persona acude a terapia con razones y necesidades únicas. Los objetivos de la terapia dependen de lo que la persona desea trabajar y en qué aspectos siente que necesita avanzar, lo que llamamos la demanda terapéutica. Una vez aclarada esta demanda, el trabajo en las sesiones se adapta a las necesidades, problemáticas y circunstancias específicas de cada persona. En mi caso, he ido desarrollando un enfoque holístico que integra la psicoterapia Gestalt de corriente humanista con otros aspectos como la conciencia corporal, la exploración de la creatividad y el desarrollo personal a través de la expresión artística.
Cuando comienzo un proceso de psicoterapia individual, recomiendo que las sesiones se realicen una vez a la semana, preferiblemente en un horario fijo. Esto facilita la continuidad y te permite reservar ese tiempo para ti, para tu crecimiento y cuidado. Las sesiones tienen una duración aproximada de una hora.
También sugiero que, después de cada sesión, reserves al menos media hora para reflexionar sobre lo que te llevas de la experiencia y con qué has conectado. Anotar tus impresiones en una libreta o expresarlas de otra manera puede ser muy útil. Si tienes una inclinación artística, en algún momento podría proponerte que escribas un poema, hagas un dibujo o compongas una canción. Personalmente, he encontrado muy enriquecedor expresar mis propias sensaciones a través de estas formas artísticas a lo largo de mi proceso.
Si tienes alguna pregunta o quieres saber más sobre el encuadre que propongo ponte en contacto conmigo:
El autoconocimiento no es un fenómeno puramente cognitivo. El autoconocimiento pasa por un proceso que es como un descenso a los infiernos, que duele; para reconocer cómo es uno, tiene que reconocer que uno no es ese personaje ideal que cree ser cotidianamente, ese personaje que uno le muestra a los otros. Cómo es uno de verdad, se va descubriendo poco a poco.
Claudio Naranjo
